Cerré los ojos y percibí como sus manos se deslizaron lentamente por mi espalda…sentí erizarme si piel bajo sus dedos….
No seria necesario el preámbulo…desde que había emprendido el viaje hasta su casa, mi excitación fue en aumento….basto solo que levantara mi vestido…deslizara su mano entre mis piernas y pudiese comprobarlo. Que extraño, dijo, “no pensé que para venir a tomar una taza de café, llegaras tan húmeda” A esas alturas, ya no podía negarme a sus brazos, era imposible decirle que no.
Venia saliendo de la ducha, por lo que solo una pequeña toalla cubría su pelvis…se acerco a mí y me guío hasta la habitación…
La sabanas parecieron más blanca de lo que las recordaba, su semblante más iluminado, pareció por un instante, rejuvenecido.
Se acerco..y tomándome por los hombros me empujo hacia la cama…me quito las sandalias y sus labios recorrieron mis pantorrillas hasta mis muslos, sus manos me despojaron de mis ya muy húmedas pantaletas…
Su lengua busco mi sexo, tan como si fuera una fruta madura, sedienta por mi néctar…
Se acerco a mi cuerpos..sus labios se acercaron a mi boca..sentí mi sabor mezclado con el sudor que empapaba su rostro, en aquel apasionado beso…
Me tomo por las caderas, buscando tenerme más cerca de su cuerpo, aun estaba vestida, así que apenas me miro entendí que debía despojarme de mi ropa…
Ya desnuda, nos miramos en silencio, me sonrío, en aquella pausa, me sentí en medio de un juego…un lujurioso juego.
Con las rodillas hundidas en la cama, se inclino hacia mi…tomo en una de sus manos su sexo henchido, rojo casi brillante…y lo deslizo, cual pintor, como si fuera un pincel, trazo líneas imaginarias alrededor mi clítoris…con tal devoción que me hizo sentir parte de una obra de arte…tal vez su obra maestra.
Casi sin poder respirar…inhalando y exhalando con dificultad apenas si pude decirle…”No aguanto más, penétrame”
No hizo caso a mis ruegos…
Acerco su pene a mi boca hasta penetrarla…sentí nuestras sabores entremezclarse….fue delicioso…
Penetro mi boca una y otra vez..con más fuerza…sin perder el ritmo..
Desde aquella posición, pude lamer sus testículos…y casi oculta entre sus piernas, busque su rostro..su mirada…allí…totalmente sometida-
Percibí su respiración..cada vez más agitado… se alejo un poco..el momento había llegado
Su pene húmedo por mi saliva…mi boca casi rebosante de su sexo…
Nos miramos…comenzó a masturbarse….hasta eyacular sobre mi vientre..entre mis pechos…en el fondo de su garganta se ahogo un grito de placer…
Respiro profundamente hasta recuperar el aliento mientras observa el brillo de su semen sobre mi cuerpo…
Acaso crees que esto es todo? Dijo.
Ponte en cuatro, ordeno. Separa las piernas, dijo…mientras que mis manos se aferraban con fuerza a las sabanas…
Busco el aroma de mi sexo…y deslizo su lengua entre mis glúteos..una y otra vez… él tenia muy claro cuanto me gusta el sexo oral estando en esa posición, por lo que aprovecho mi excitación al máximo…gemí de gusto..

Subiendo y bajando, recorriendo mi vulva palpitante, cada vez más húmeda…Repitió el ejercicio…no solo fue su lengua, también su sexo, nuevamente erecto…pero no me penetro..esta vez fue su lengua la que se hundió en “mi carne tierna”, como acostumbraba a describir mi vagina…Me remecí de placer..mi cuerpo tenso, arqueé la espalda…lo hizo una y otra vez hasta que lo aprisione con un fuerte orgasmo..una..dos..tres…cuatro….no se cuentas veces se contrajo mi vagina..mientras que aquel elixir de placer se deslizo por mis muslos…sus manos siguieron cada gota…
Caí exhausta en la cama, sudorosa…solo cerré mis ojos…