Con mis labios recorrí cada rincón de su cuerpo…Mis sentidos parecieron exaltarse ante su imponente presencia…Mis manos acariciaron la suavidad de su piel, mis ojos quedaron absortos ante la blancura de su piel, la dulzura de sus labios me embriagaron…el perfume de entre sus piernas, me llevo directo al paraíso.
El gusto ya no es solo tuyo, y quiero que lo sepas.
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