Me sentí capaz de flotar en medio de la oscuridad…mis sentidos se agudizaron…percibí la ciudad y su respiración, el ritmo incesante de los vehículos recorriendo sus arterias.
En el piso 19, todo se magnificó, las luces parecieron soberbios vigías, solo era la aparente quietud antes de la lucha.
En la habitación, sentada en el balcón, el frío volvió más sensible aun mi piel…desnuda y con un cigarrillo en la mano y entre las piernas un vaso de whisky, desee tu presencia junto a mi y tan solo logre sentir tu perfume impregnado en mi piel… Un escalofrío recorrió mi espalda y por un segundo pensé que eran la punta de tus dedos acariciándome….
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