La ciudad pareció caer en un profundo letargo a causa de temperaturas por sobre 30ºC, por lo que tu invitación a la piscina no pudo llegar en mejor momento.
“Alexandrita, hoy es tarde de piscina”, fue el mensaje que me dejo en Facebook.
La idea me pareció…interesante. Ya había estado en el condominio donde vive Alberto, el lugar era ameno, y el espacio de la piscina lo suficientemente discreto como para compartir más de un buen rato de a dos.
Me apure en arreglar mis cosas, busque en el fondo de mi cajón aquel bikini “de la suerte”, me vestido con un pequeño vestido y me calce las sandalias, apenas estuve lista, tome las llaves y salí rauda a su encuentro.
Los rayos del sol fueron implacables con mi piel, llegue a la recepción del edificio sintiéndome agotada…haciendo mi mejor esfuerzo por sentirme mejor y hacer de la tarde, una experiencia inolvidable.
Hola, mi nombre es María Alexandra, vengo al departamento 803. La mirada del conserje fue casi de complicidad, al parecer adivino mis intenciones o el escote del vestido hicieron explicitas las razones de mi presencia allí.
Marco el numero del departamento, “aquí esta la señorita María Alexandra”, mantuvo un momento silencio y luego de la pausa me indico subir, ¿sabe como llegar, cierto?, si, respondí, mientras que el conserje volvía a fijar su mirada en un pequeño televisor.
El ascensor demoro en bajar, mientras tanto, trate de arreglarme lo mejor posible, retocar mi maquillaje y beber un poco de agua, había olvidado la botella en el fondo del bolso.
Ya dentro del ascensor me mire detenidamente, casi note cuando estaba en el octavo piso.
Camine lentamente por el pasillo, toque el timbre y espere..espere..espere…Aquella sensación me disgusto, me sorprendí del grado de ansiedad que sentí en ese momento, solo tenia que esperar unos segundo..
Alexandra!!! Dijo al abrir la puerta, eres un primor preciosa, el noto de su voz me parecio dulce mientras que su mirada contradijo totalmente mi apreciación, y dándome una bienvenida con un fuerte abrazo y un beso en la frente, me indico entrar.
Mientras fue a la cocina por el vaso de jugo que le pedí, recorrí con mi mirada el departamento, observe desde el ventanal la vista panorámica de la ciudad, al y se sentó junto a mi.
¿Como has estado? Bien, con mucho trabajo, tu sabes, entre reuniones, seminarios y compromisos familiares, apenas me di cuenta que el año estaba terminando, dije.
Tan responsable…pero ¿no creo que solo trabajo sea tu preocupación?. Supe de inmediato a que se refería…No siempre es trabajo..en ese momento, volvieron a mi mente innumerables imágenes..desde aquella mañana en que nos conocimientos, las escapadas a la playa, los encuentros furtivos ocultos en la oscuridad…solo me quedo sonreír..
Casi había olvidado la razón de mi visita, tan solo al ver mi bolso en el suelo, recordé para que estaba allí.
¿Acaso no iremos a la piscina? Necesito refrescarme, casi implore.
¿Porque no te quitas el vestido?, dijo tratando de contener una carcajada.
Mmmm.. mala idea no era…deje el vaso en el piso, me puse de pie y me quite el vestido… a final de cuenta, no había nada de mi cuerpo desconocido para él..
Casi de un salto, me abrazo con fuerza, luego tomo con fuerza mis glúteos entre sus manos y me besó apasionadamente…tenia tantas ganas de verte, zorrita…susurro..mientras sus manos recorrían mis pechos…su lengua mi cuello..
Me recosté sobre la alfombra y el sol me encegueció por un momento…solo le sonreí, el calor pareció disminuir, el ambiente refrescarse, solo bienestar pude percibir…

Lo mire fijamente..respire profundo..por un par de minutos nos contemplamos en silencio…
Eres tan hermosa..hasta el sudor te viene bien..dijo casi murmurando…fue a la cocina, escuche que abrio la puerta del refrigerador luego el sonido de unas copas…
De regreso, puso las copas sobre la mesa mientras que en su otra mano sostenía con cierta dificultad una botella de champagne..se concentro en descorcharla, demoro en lograrlo…el corcho salto y un chorro del liquido cayo al piso.
Me incorpore hasta sentarme cómodamente apoyada en el sofá, él me ofreció una copa, se sentó muy cerca de mi…y brindamos, bebí un sorbo y lo bese.
Solo un beso?, Yo quiero mucho más!! Dijo en voz alta y dicho esto, una de sus manos tomo mi tanga, la hizo a un lado y vertió en mi entrepiernas champaña….

El frío que sentí me remeció, erizo mi piel…
Me tendí nuevamente en la alfombra, mientras que el se acomodo hasta que su rostro estuvo a centímetros de mi vagina…busco la copa , bebió un poco, me quito la tanguita y su lengua me saboreo.. Su mano acariciaba mi clítoris mientras que su lengua me penetraba una y otra vez…creí desfallecer… me sentía sofocada… e intensamente excitada…
Se desnudo..tomo su pene erecto…mientras se masturbaba lentamente, me miraba fijamente.. por un segundo me vi envuelta en la profundidad de sus ojos..
Acercándose…deslizo su pene entre mis piernas…arriba…abajo…pude sentirlo arder…enloquecí al sentir mi humedad aumentar…al escuchar sus suspiros…al remecerse nuestros cuerpos…le rogué penetrarme…y lo hizo…

Me deje poseer…absorta en mis sensaciones..en nuestros gemidos…totalmente entregados…abrazados con fuerza..muy unidos…juntos eyaculamos…
Recobramos el aliento…sudorosos.. y pregunte: …¿iremos a la piscina? Ya habrá tiempo para eso..ya habra tiempo…dijo…
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Esta entrada fue publicada el enero 2, 2012 a las 2:19 am y archivada bajo Uncategorized . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
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